PEDRO SIMÓN
“TODA UNA VIDA”
El próximo jueves 12 de marzo a las 19:30 h, la galería sevillana Espacio EXZéntrico acoge una exposición retrospectiva que rinde homenaje a la vida y obra del artista Pedro Simón. La muestra propone un recorrido emocional y estético por la trayectoria de uno de los creadores más singulares del panorama artístico español contemporáneo.
Su fallecimiento en abril de 2025 marcó el cierre de una etapa fundamental para el arte andaluz. Aunque se formó en Madrid, fue Sevilla la ciudad donde el artista “creció para el arte”, el lugar donde consolidó una obra que transita entre pintura y escultura con un lenguaje inconfundible: intensidad gestual, grafismo dinámico y una constante exploración de la espacialidad abstracta. Esta exposición se plantea como un reencuentro con una obra que nunca dejó de interrogar el presente.
La construcción de una voz propia
Pedro Simón realizó su primera exposición individual en 1975 y, en 1980, obtuvo la beca Juana de Aizpuru, un reconocimiento decisivo que lo introdujo en el circuito profesional del arte y marcó un giro definitivo en su carrera.
Su formación fue, ante todo, libre. Aunque inició estudios de Medicina y Derecho antes de dedicarse a Bellas Artes, siempre defendió que su aprendizaje real surgió de la experimentación personal y de una necesidad vital de expresión. Como él mismo afirmaba, su relación con el arte no fue una estrategia profesional, sino una vocación inevitable.
A comienzos de los años ochenta, Simón se situó entre los jóvenes artistas españoles que mejor dialogaron con las corrientes internacionales del momento. Absorbió influencias del expresionismo alemán, la transvanguardia italiana y el grafiti neoyorquino, junto a referentes como Manolo Millares, Antoni Tàpies y Cy Twombly. Sin embargo, nunca se consideró discípulo de nadie: su objetivo fue siempre construir un lenguaje propio.
El resultado fue una pintura ecléctica y visceral, definida por grafismos frenéticos, gestos rotundos y una investigación constante sobre el signo pictórico, la estructura del espacio y la tensión entre materia e idea.

Evolución: del gesto a la libertad formal
Su estilo evolucionó de forma orgánica, sin rupturas forzadas. Desde un gestualismo expresivo inicial, su trabajo fue incorporando elementos del cubismo y la abstracción —movimiento que consideraba “la gran revolución de la historia del arte”— hasta alcanzar una síntesis madura donde forma, color y estructura dialogan con libertad.
En sus últimos años, su producción se depuró hacia una mayor esencia conceptual. Series como Pipe Smoke exploraban el humo como metáfora de la libertad absoluta: una forma imposible de atrapar, abierta a múltiples significados.
Para Simón, pintar era un proceso vivo. Nunca le interesó repetir fórmulas: cada obra debía descubrir algo nuevo, incluso para él mismo.

Un revolucionario del intelecto
Pedro Simón no fue solo pintor y escultor. En 1985 fue socio fundador de la mítica galería La Máquina Española, un espacio clave en la gestión cultural sevillana y punto de encuentro para la vanguardia artística.
Aunque en ocasiones se sintió “vetado por la Sevilla oficial”, su obra mantuvo una capacidad singular para seducir y fascinar a públicos diversos. Para él, el artista no era un ácrata, sino un revolucionario del intelecto que avanza escribiendo el “libro de los gustos”.
Su obra, impregnada de ironía sensual y profundidad emocional, defendía que mientras exista sentido del humor, existe vida. Buscaba provocar tanto la reflexión como el placer visual, estableciendo un diálogo entre emoción, materia y pensamiento.
Arte, honestidad y resistencia
A lo largo de su carrera, su obra viajó por ciudades como Chicago, Toulouse, Milán, Lisboa o Basilea, participando en ferias internacionales como ARCO. Con el tiempo, su lenguaje pictórico se volvió reconocible e influyente para nuevas generaciones.
Sin embargo, mantuvo una mirada crítica hacia la evolución del sistema artístico contemporáneo, que consideraba cada vez más condicionado por intereses comerciales y por la inmediatez del mercado. Frente a ello, defendió el arte como verdad, libertad y necesidad expresiva.
Aun así, siguió pintando con la misma pasión: impulsado por una voz interior que describía como una relación amorosa con la creación.

Un legado abierto al diálogo
Esta exposición homenaje en Espacio EXZéntrico no solo revisa su trayectoria: propone un diálogo con su pensamiento pictórico.
Pedro Simón entendía el arte como un territorio sin ataduras, donde cada espectador debe descifrar su propia emoción. Hoy, su obra continúa respirando en ese espacio abierto entre lo manso y lo alterado, entre la serenidad y la perturbación, entre el gesto y el silencio.
Porque su legado permanece vivo en cada trazo que invita a mirar, sentir y pensar.
Del 12 de Marzo hasta el 7 de Mayo de 2026
C/ Virgen de la Victoria 12 (Sevilla)
Lunes: 10 a 14:30.h / Martes a Viernes: 10 a 14:30 – 17:30 a 20:30 / Sábado: 11 a 14.h. / Domingo: Cerrado.






